viernes, mayo 16, 2008

Óscar Oliva

EN UNA SOLA LLAMA


A Sonia

No hay nada sino dos seres desnudos y abrazados
Un surtidor en el centro de la pieza
Manantiales que duermen con los ojos abiertos

Octavio Paz


Cuando el mundo sabe a dónde va
Tú y yo abrazados
En el centro del cuarto
Que es una nave quemada
A punto de llegar al lirio
De pie
En el lugar donde hubo un bosque
Una palabra
Nos encontramos
Anticipándonos a la gran carrera
Donde nadie ha de avanzar un paso

En tanta libertad

Mis manos bajan hasta tus nalgas
Tus senos quieren liberarse de ti
Incrustarse en mi pecho
Morderme
Tu mirada de niña
Galatea escondida bajo la falda del placer
Se llena de crecientes tentáculos
Abrazados
Proyectamos el mundo a cada paso
El mundo que ansiamos desconsoladamente
Herido en las fábricas y en las selvas
Arrastrado como un roble
Por elefantes que lloran
Aprendiendo a olvidar los pantanos

En tanta libertad

A veces me olvido que estamos en guerra
En tus pezones brinca un ciervo
Todo yo te recorro
Con aperos de agua erizada
Todo yo te respiro
Bailamos pianos con pies de potros
Mis labios en tu cuello son dos islas
En tanta constelación mareada de jazmines
Mis manos bajan hasta la empuñadura de tu espalda

Ahora voy a rodear de eucaliptos tu cintura
De semen tus eucaliptos verdaderos
De sol tus planos arquitectos
Oh tú que eres Boticelli en un ramo
Sor Juana entre mis piernas

Hoy es tiempo de amar
La policía no podrá detenerme
Si digo que hoy es tiempo de amar
Alrededor del cuarto han crecido acacias
De dos en dos

El olor del mundo es con nosotros
Sólo sentimos el rumor de nuestras carnes
Tu organismo es un estanque que resuella

En tanta libertad

Abrimos la piel como puerta o manzana
Mi camisa cae al suelo
Súbito paracaídas para los títulos de los libros
Deja esa sábana en su equilibrio de espuma
No la toques
Mira mis manos
Cómo suben espantando las avezuelas de tus muslos
Ven
Deja es música en su velo egipcio
No la toques porque se derramaría
Voy a gaviar años en tu piel
Voy a escribir sobre ti

En tanta libertad

Mi pensamiento encima de tu pensamiento
Tus muslos al lado de mis caderas
Alegres
Y el jadeo
Nos movemos como en una gran carrera
Donde nadie ha de avanzar un paso
Todo yo te respiro
Mi lengua se humedece bajo el chorro de tu piel
Me siento vivir en todas las azoteas del mundo
Soy un coyote merodeando tu cuerpo
Un jabalí mordisqueando el maíz de tu vientre
Un quetzal en tu cuello
La cama es un valle
Un satélite de nuestro lenguaje
Es bella como trigal mecido por los cuervos
Por las olas de los cuervos que picotean
Granos enrojeciendo nuestros párpados

Algo se avecina en este movimiento
Soy un músculo más de tu garganta
Con un embudo de hojas
La palabra llega de rodillas al aposento
Abrazados
Abrazados
¿Qué reloj nos llama?
¿Cuánto tiempo ha transcurrido sobre nuestras antorchas?
A mi lado izquierdo sonríes
Yo te beso maligno
¿Recuerdas la semana pasada?
Hemos recuperado el habla

Mira el día
Asoma débiles garras por el resquicio del sueño

Y te beso

Aún en este mundo antiguo


jueves, mayo 15, 2008

ÓSCAR OLIVA



ÓSCAR OLIVA nació en Chiapas, México. Entre sus obras se encuentran: La voz desbocada (1960), Áspera cicatriz (1965), Estado de sitio (1971), Estado de sitio y otros poemas (1986), La realidad cruzada de rayos (1989), Trabajo ilegal (1994) y Lienzos transparentes (2003).


GÉNESIS

Desde el amanecer estoy construyendo esta ciudad, y no veo la hora de terminar. He sido albañil, escultor, astrónomo. La he desbaratado no sé cuantas veces, la he apuntalado con mis propios desvaríos. En estos momentos le he puesto una bocina para que hable. En esta oscuridad no distingo el andamio donde trabajo, y que ya no siento debajo de mí. No tengo ya fuerzas. Por mis calles corre el viento. Ya es tiempo de que termine de construir este hombre, de darle aceras y copas, pues me estoy quedando desierto, sin murallas ni templos. En la ancianidad palpo que no he superado mi condición de valle, las rocas se desmoronan entre mis dientes, los montes me cercan, reduciéndome. Al amanecer es posible que no sea más que una bestia en busca de alguien que destrozar.


martes, mayo 06, 2008

Octavio Paz, Corriente Alterna

¿Que nombra la poesía?

La dificultad de la poesía moderna no proviene de su complejidad –Rimbaud es mucho más simple que Góngora o Donne- sino de que exige, como la mística y el amor, una entrega total (y una vigilancia no menos total). Si la palabra no fuese equívoca, diría que la dificultad no es de orden intelectual sino moral. Se trata de una experiencia que implica una negación –así sea provisional, como en la meditación filosófica- del mundo exterior. Para decirlo de una vez: la poesía moderna es una tentativa por abolir todas las significaciones porque ella misma se presiente como el significado último de la vida y el hombre. Por eso es, a un tiempo, destrucción y creación del lenguaje. Destrucción de las palabras y de los significados, reino del silencio; pero, igualmente, palabra en busca de la Palabra. No faltará quien se encoja de hombros ante esta “locura”. Sin embargo, desde hace más de un siglo, algunos espíritus solitarios, entre los más altos y ricos de dones que hayan visto ojos de hombre, no han vacilado en consagrar su vida a esta empresa insensata.

viernes, abril 25, 2008

LA PIEL Y LAS SEMILLAS

viernes, 25 de abril de 2008

JOSÉ DÍAZ CERVERA

“Amo este oficio y lo respeto”

Días de cosecha. He aprendido a caminar por la vida sin euforia y con mucha cautela. Me he dedicado a tratar de escribir bien, es decir, dominando mi oficio, tratando de entender lo que sucede a mi alrededor y siendo despiadado conmigo mismo. No soy mejor escritor que hace una semana, es sólo que gané un premio de importancia a nivel nacional y ello no deja de asustarme en el fondo.
En realidad tengo poco que decir, aunque de ese poco yo me permitiría esbozar una idea importante, al menos para mí. Nunca he escrito pensando en un concurso o algo que se le parezca; escribo para comprender el mundo en el que vivo, escribo sin concesiones y al límite de mi capacidad. No me tienta la fama y desearía que los que vienen detrás de mí entiendan que lo importante es tratar de hacerlo bien, y que la opción de participar en un certamen literario es aleatoria. En todo caso, la decisión de entrar a un concurso debe tomarse una vez que el autor haya hecho distancia suficiente con respecto de su producto, para evaluarlo con algún viso de objetividad.
Yo debo lamentar el hecho de que algunos escritores jóvenes de Yucatán jueguen al águila o sol con su trabajo; a veces me angustia que muchos oficiantes de las letras de nuestro estado se presionen por terminar una obra en el plazo fatal fijado por alguna convocatoria. Me parece insatisfactorio que los jóvenes se asomen a los trabajos ganadores y traten de imitarlos para aspirar a un galardón.
En Yucatán hemos oscilado entre dos posturas antagónicas: los que dicen que ésta es tierra de poetas, y los que se han dedicado a denostar para tratar de erigirse como las figuras originarias de la literatura local. Ninguna de las dos posturas es sana: una por autocomplaciente y otra por ignorante.
Es tiempo de que salgamos del diletantismo. No podemos vivir haciendo la apología de la ignorancia; no podemos seguir en la soberbia de tratar de oponer nuestras ocurrencias a las ideas razonablemente sustentadas. Se escribe desde una sólida cultura literaria y eso no lo comprende mucha gente, aunque bastaría repasar la historia para saberlo.
Este fin de semana estaré en Tamaulipas, e iré a recoger mi premio luciendo orgullosamente una guayabera de mi tierra. El lunes regresaré a mis clases y todo quedará olvidado, pues la única manera de vivir poéticamente es con los ojos puestos en el futuro. Sin duda estoy contento; contento por ganar, pero, sobre todo, porque amo este oficio y lo respeto, pues me hace mejor hombre y ese galardón no me lo quita nadie.


Publicado en el periódico Por Esto!: http://www.poresto.net/content/view/11795/56/

lunes, abril 14, 2008

Roland Barthes, el placer...

Texto de placer: el que contenta, colma, da euforia; proviene de la cultura, no rompe con ella y está ligado a una práctica confortable con la lectura. Texto de goce: el que pone en estado de pérdida, desacomoda (tal vez incluso hasta una forma de aburrimiento), hace vacilar los fundamentos históricos, culturales, psicológicos del lector, la congruencia de sus gustos, de sus valores y de sus recuerdos, pone en crisis su relación con el lenguaje.

Barthes, 25. El placer del texto.

domingo, marzo 30, 2008

De “Pequeños poemas en prosa”

Charles Baudelaire

- XII -

Las muchedumbres

No a todos les es dado tomar un baño de multitud; gozar de la muchedumbre es un arte; y sólo puede darse a expensas del género humano un atracón de vitalidad aquel a quien un hada insufló en la cuna el gusto del disfraz y la careta, el odio del domicilio y la pasión del viaje.

Multitud, soledad: términos iguales y convertibles para el poeta activo y fecundo. El que no sabe poblar su soledad, tampoco sabe estar solo en una muchedumbre atareada.

Goza el poeta del incomparable privilegio de poder a su guisa ser él y ser otros. Como las almas errantes en busca de cuerpo, entra cuando quiere en la persona de cada cual. Sólo para él está todo vacante; y si ciertos lugares parecen cerrársele, será que a sus ojos no valen la pena de una visita.

El paseante solitario y pensativo saca una embriaguez singular de esta universal comunión. El que fácilmente se desposa con la muchedumbre, conoce placeres febriles, de que estarán eternamente privados el egoísta, cerrado como un cofre, y el perezoso, interno como un molusco. Adopta por suyas todas las profesiones, todas las alegrías y todas las miserias que las circunstancias le ofrecen.

Lo que llaman amor los hombres es sobrado pequeño, sobrado restringido y débil, comparado con esta inefable orgía, con esta santa prostitución del alma, que se da toda ella, poesía y caridad, a lo imprevisto que se revela, a lo desconocido que pasa.

Bueno es decir alguna vez a los venturosos de este mundo, aunque sólo sea para humillar un instante su orgullo necio, que hay venturas superiores a la suya, más vastas y más refinadas. Los fundadores de colonias, los pastores de pueblos, los sacerdotes misioneros, desterrados en la externidad del mundo, conocen, sin duda, algo de estas misteriosas embriagueces; y en el seno de la vasta familia que su genio se formó, alguna vez han de reírse de los que les compadecen por su fortuna, tan agitada, y por su vida, tan casta.

- XXXIII -

Embriagaos

Hay que estar siempre borracho. Todo consiste en eso: es la única cuestión. Para no sentir la carga horrible del Tiempo, que os rompe los hombros y os inclina hacia el suelo, tenéis que embriagaros sin tregua.

Pero ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, de lo que queráis.

Pero embriagaos.Y si alguna vez, en las gradas de un palacio, sobre la hierba verde de un foso, en la tristona soledad de vuestro cuarto, os despertáis, diminuida ya o disipada la embriaguez, preguntad al viento, a la ola, a la estrella, al ave, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, preguntadle la hora que es; y el viento, la ola, la estrella, el ave, el reloj, os contestarán: «¡Es hora de emborracharse! Para no ser esclavos y mártires del Tiempo, embriagaos, embriagaos sin cesar. De vino, de poesía o de virtud; de lo que queráis.»

- XVII -

Un hemisferio en una cabellera

Déjame respirar mucho tiempo, mucho tiempo, el olor de tus cabellos; sumergir en ellos el rostro, como hombre sediento en agua de manantial, y agitarlos con mi mano, como pañuelo odorífero, para sacudir recuerdos al aire.

¡Si pudieras saber todo lo que veo! ¡Todo lo que siento! ¡Todo lo que oigo en tus cabellos! Mi alma viaja en el perfume como el alma de los demás hombres en la música.

Tus cabellos contienen todo un ensueño, lleno de velámenes y de mástiles; contienen vastos mares, cuyos monzones me llevan a climas de encanto, en que el espacio es más azul y más profundo, en que la atmósfera está perfumada por los frutos, por las hojas y por la piel humana.

En el océano de tu cabellera entreveo un puerto en que pululan cantares melancólicos, hombres vigorosos de toda nación y navíos de toda forma, que recortan sus arquitecturas finas y complicadas en un cielo inmenso en que se repantiga el eterno calor.

En las caricias de tu cabellera vuelvo a encontrar las languideces de las largas horas pasadas en un diván, en la cámara de un hermoso navío, mecidas por el balanceo imperceptible del puerto, entre macetas y jarros refrescantes.

En el ardiente hogar de tu cabellera respiro el olor del tabaco mezclado con opio y azúcar; en la noche de tu cabellera veo resplandecer lo infinito del azul tropical; en las orillas vellosas de tu cabellera me emborracho con los olores combinados del algodón, del almizcle y del aceite de coco.

Déjame morder mucho tiempo tus trenzas, pesadas y negras. Cuando mordisqueo tus cabellos elásticos y rebeldes, me parece que como recuerdos.

lunes, marzo 24, 2008

Marsias: amistad en la literatura


Lunes, 24 de marzo de 2008, Periódico Por Esto!

José Díaz Cervera

A mediados de febrero de 2004, en compañía de un grupo de jóvenes universitarios de la Ciudad de Mérida, comenzamos una saludable experiencia de trabajo intelectual, reuniéndonos los sábados en un céntrico café de la capital yucateca para reflexionar sobre la cultura contemporánea, teniendo como eje de nuestras discusiones la literatura y las circunstancias de su ejercicio. Fue así como, finalmente, se constituyó una especie de confraternidad que poco a poco ha venido dando frutos, siempre tratando de mantener un pensamiento independiente y respetando las individualidades de cada uno de los miembros del grupo.
Para honrar esta distancia con respecto de cualquier oficialismo, el grupo se hizo llamar Marsias (el personaje mítico que desafió a Apolo y lo derrotó ante las musas), y es así como en el 2005, a través de una obra colectiva en la que participaron Aracelly Guerrero, Manuel Tejada, Karla Marrufo, Tomás Ramos y Agustín Abreu, se obtuvo un lugar en el certamen de publicaciones del Ayuntamiento de Mérida, con el poemario “El éter de las esferas”. Actualmente, aparte de los poetas ya mencionados, en Marsias participan también el joven narrador chetumaleño José Castillo Baeza, así como el ensayista Raúl Pérez y la poetisa Nadia Escalante, además de Manuel Iris, quien ha sido un miembro central y excéntrico de la cofradía.

Marsias no es un taller literario, dado que entre sus principios generales se ha desechado la idea de ver en la literatura un simple objeto artesanal; este grupo se ha propuesto estar ética y estéticamente a la altura de su tiempo y de sus circunstancias, y para lograrlo ha tratado de convertir el oficio solitario de escribir en un ejercicio solidario de reflexión y análisis. Este grupo se ha preocupado por adquirir una sólida cultura literaria, sistematizando la lectura de la gran poesía del Siglo XX y reflexionando en torno a sus alcances y tratar, sobre todo, de entender el hecho literario (antes que cualquier otra cosa) como un fenómeno estético.
Dado, sin embargo, que Marsias no es, como ya se dijo, un taller literario, la reflexión sobre la cultura emprendida por el grupo comprende las diversas circunstancias de la vida de nuestros tiempos, y en ella se ponderan asuntos como la política, la ciencia, la filosofía, el lenguaje, la globalización, la ética, la música, el cine, la televisión, etc. Los miembros de Marsias tenemos diferentes ideologías y religiones; no nos identificamos con ningún partido en particular ni consideramos que ello sea necesario en la actualidad (lo cual no implica ninguna indiferencia social), en la medida en que pensamos que lo político debe supeditarse a lo ético. Asimismo, el grupo tiene un abanico muy diverso de gustos literarios que van del Arcipreste de Hita a Rilke, lo mismo que de Góngora a Elytis.
En cuanto al trabajo estrictamente creativo, Marsias trata de inculcar entre sus miembros “buenas maneras” literarias: un oído fino, un conocimiento riguroso de la gramática (para saber cómo y por dónde perderle el respeto) y, sobre todo, conciencia discursiva para que el escritor reconozca todos los recursos que la literatura pone en juego para construir significación. En Marsias no se hacen poemas ni cuentos, se juega con los símbolos y con la sonoridad, llevando la gramática al límite; este juego permite mucho más que la simple catarsis y regala a los miembros del grupo la posibilidad de ir entendiendo su tiempo para expresarlo.
Marsias se ha propuesto hacer un trabajo de largo plazo, sobrio pero apasionado, riguroso, sin concesiones con el preciosismo insustancial ni con el tremendismo vacuo, lejos del oropel, crítico y auto-crítico; inconforme, en términos generales, con la historia literaria local (como cualquier grupo que esté buscando sus caminos) pero respetuoso de ella; ajeno a cualquier atisbo de regionalismo, pero profundamente comprometido con esta tierra. Marsias no busca competir con otros grupos literarios porque es menos que un grupo literario y mucho más que un grupo de amigos que se juntan alrededor de la literatura; por ello, a esta tertulia se llega solamente a través de una invitación expresa de alguno de sus miembros, ya que cada uno de ellos es garante de la armonía de la colectividad.
No vale la pena hablar de los logros conseguidos por el grupo en estos cuatro años, en Marsias importa mucho más el porvenir que lo pasado.

domingo, marzo 16, 2008

A Ella

Donde diablos sea que te encuentres.

Siempre mirando la pulsera y el reloj. Siempre mirando las mismas horas moverse por mi muñeca evocando un café o una palabra del camarada en el rincón del salón de clase. Nuestros amigos sumergidos en los corazones y los minutos impacientes. ¿A dónde íbamos a ir o a quedar Capitán de la plataforma oscurecida de la nada? Las clases de semiótica fueron la opción para nuestros navíos. Los versos, la pluma, la furia de los poemas que no se podían concretar. Sin embargo, en la noche siguiente a aquel destructor huracán fuimos tan sólo por otra taza de café. Siempre el café y el cigarro en nuestras muertes. Recorríamos los salones universitarios buscando la respuesta en los suicidas. Los ayeres de hoy no son los mismos ayeres en que nos comunicábamos con notas secretas. Los amores y la cerveza, los amores y las vueltas por Mérida, los amores y aún anhelando lo que había dejado de pertenecernos. Giramos nuestros suicidios en puntas, filo y demonios. En basura que se acumula en el cristal que ahora miro y no guarda un callejón, y si aguarda estudiantes en mochilas casi olvidados de ser humanos. Sólo importa el tiempo y la próxima comida. Sólo importa el que sigue, el quién vive, el ardor del frío fuego desértico calcinando la garganta y los pulmones al cumplir al otro lado del pupitre. Hoy soy a quien nosotros admirábamos empuñando tan solo un signo para darnos todas las respuestas, que nos hundían más. (¿Lo seré?) Abrir los ojos no es cosa fácil. Abrir los ojos con tanta violencia es algo para lo que nunca te enseñan. Desde la soledad he invocado miedos, muchos miedos. Y persigo toda la añoranza de isla que soy contenida en esta taza. Si antes fue la maldita circunstancia del agua por todas partes, si la maldita circunstancia de la lluvia que me obligaba a sentarme en la mesa del café, hoy la maldita circunstancia de la arena me obliga a no moverme y a solidarizarme con cualquier extraño al cuál injustamente llamo, amigo. Sobrevivir en las arenas y el aire, te hace sentir una tristeza insoportable por todos los que se quedaron. Hasta uno mismo que se quedó en el tiempo y el recuerdo, en el pasado de calores y soles que no parecen existir más en este cuadrante. Las montañas emergen con su violencia fraticida. Se imponen los colores rojos como consecuencia de la espuma y los verdes selváticos se han quedado tan atrás. Le canto a Última para que no se olvide de nuestra raza. De los miles de rostros que me he topado cruzando las fronteras con miles de rostros como el mío, que hablan otras lenguas en esta Babel de acero, cercas, miras telescópicas, francotiradores, puentes, patrullas, paracaidistas fronterizos, prostitutas, amistades, un loco gritándome desde abajo del puente, dos rostros esposados por la sospecha de encarnar otros rostros, dos rostros que son mi rostro en la impotencia de una puta por aguantar la vejación de la necesidad, un pordiosero gritándome desde abajo del puente, por el dinero, la cerveza, un pordiosero gritándome desde abajo del puente, el tequila, la música, un pordiosero, las rancheras, la cháchara, desde abajo del puente, las tiendas, caminan recuerdos de diosas, en el Parque de las Américas por mi frente, la espalda de esa mujer, la belleza, por mi frente, un pequeño mensaje de papel en mis manos me saluda con su sorpresa, amo a los locos, a los pordioseros, a los menesterosos, amo a las familias que no son mi familia pero que son mi familia; a las que les grito “les amo” en este poema que camina silencioso conmigo, en el puente Juárez-Santa Fe, un poeta en la breve animación que lo sostiene, mi tan querido Agustín, con tan sólo al visitarte a vivir me enseñas:

Aunque el amor es accidente y contingencia,
aunque el amor es incierto, nebuloso,
yo no quiero que falten uno ni otro:
quiero vino y amor,
beber y amar
hasta que estalle.

¿Cuál es la nota? ¿Cuál es el canto? ¿Cuál voz será mi voz? ¿La que hablará por mí para interpretar, denunciar tanta vileza, tanta hipocresía? Vivir es tan sólo vivir cuando se goza. Vivir tan sólo vale la pena cuando se vive y se gozan los secretos más intensos frente al frío que reprime el aliento evaporándolo en escaso vapor. ¿Será que también yo me estoy escapando en él? ¿Qué yo también me disuelvo? (¿Qué pasa Gerardo?) ¿Qué yo también me evaporo? ¿Qué yo también soy otra imagen en la sordidez, en el borde donde todos los discursos llenos de fe y vida caen? ¿Será que mi vida cae cuando siento crecer este límite que todo desenmascara? ¿Qué me muestra su verdadero rostro tomándome una cerveza apuntando con ella hacia los rayos infrarrojos de la antena militar que nos irradia?

Antes de bajar el brazo siento que caigo.

Apenas despedazado por cientos de cosas inútiles.

jueves, marzo 13, 2008

Rubén Bonifaz Nuño...

Amiga a la que amo: no envejezcas.

Que se detenga el tiempo sin tocarte;

que no te quite el manto

de la perfecta juventud. Inmóvil

junto a tu cuerpo de muchacha dulce

quede, al hallarte, el tiempo.

Si tu hermosura ha sido

la llave del amor, si tu hermosura

con el amor me ha dado

la certidumbre de la dicha,

la compañía sin dolor, el vuelo,

guárdate hermosa, joven siempre.

No quiero ni pensar lo que tendría

de soledad mi corazón necesitado,

si la vejez dañina, perjuiciosa

cargara en ti la mano,

y mordiera tu piel, desvencijara

tus dientes, y la música

que mueves, al moverte, deshiciera.

Guárdame siempre en la delicia

de tus dientes parejos, de tus ojos,

de tus olores buenos,

de tus brazos que me enseñas

cuando a solas conmigo te has quedado

desnuda toda, en sombras,

sin más luz que la tuya,

porque tu cuerpo alumbra cuando amas,

más tierna tú que las pequeñas flores

con que te adorno a veces.

Guárdame en la alegría de mirarte

ir y venir en ritmo, caminando

y, al caminar, meciéndote

como si regresaras de la llave del agua

llevando un cántaro en el hombro.

Y cuando me haga viejo,

y engorde y quede calvo, no te apiades

de mis ojos hinchados, de mis dientes

postizos, de las canas que me salgan

por la nariz. Aléjame,

no te apiades, destiérrame, te pido;

hermosa entonces, joven como ahora,

no me ames: recuérdame

tal como fui al cantarte, cuando era

yo tu voz y tu escudo,

y estabas sola, y te sirvió mi mano.

 De El Manto y la Corona, 1958.




 

Presencia de Vicente Quirarte

IV

Nadie necesita de nadie. Sin embargo el que ama es semejante al bebedor de café que necesita para su pequeña ceremonia la mesa elegida, la taza única, la carga preciosa de ese líquido que es el perro más fiel del solitario. Y así como el cliente no encuentra paz en otro sitio, aunque realidades como mesa, taza, líquido oscuro, calle mojada sean las mismas, el enamorado piensa que ninguna sonrisa, ningún modo de andar, ningún perfume son semejantes a los del ser perdido.


XIV

¿Por qué no aceptar que el amor no es solo prestado, como la silla en que nos sentamos, la ropa que nos cubre, el vino que bebemos? Aunque el enamorado intenta engañarse creyendo que hace por primera vez cuanto mira, los mismos objetos hoy parecen rotos, no nacidos, con esa sensación de inutilidad que a veces nos asalta cuando el tren se retrasa y no podemos leer, fumar, estar a solas ni en compañía y somos un bulto mas al lado de nuestro equipaje en medio de andenes, a pesar de las multitudes, solitarios.


lunes, marzo 10, 2008

Periódico Por Esto!, jueves, 06 de marzo de 2008



Jorge Cervera


Reflexiones sobre el primer encuentro de cultura alternativa

Haciendo a un lado mi ignorancia sobre estilos literarios, quise empezar este resumen de actividades llevadas a cabo durante más de doce horas en el primer Encuentro de Cultura Alternativa con las letras, pues a pesar de mi desconexión con este apasionante mundo, no dejó de sorprenderme y emocionarme el que se pudieran presentar los libros de seis jóvenes escritores, gracias a la iniciativa del Maestro Jorge Cortés Ancona.
Reconozco haber quedado avergonzado por mi desconocimiento sobre un pujante, irreverente y reflexivo movimiento literario local, que existe y coexiste a pesar de todos los pesares, pero que –afortunadamente- es apoyado por ciertas instituciones, escuelas o universidades, pasando a un segundo plano si se trata de un apoyo sincero o para justificar presupuestos y cubrir ignorancias. Lo positivo es que estos jóvenes creadores tengan la oportunidad de inmortalizarse a través de papeles impresos, para que sus visiones, reflexiones, vivencias y expresiones puedan ser leídas, conocidas y reconocidas. Esto les debe causar satisfacción, sin importar si lo consiguieron por influyentismo, nepotismo u oportunismo, pues desgraciadamente son muchas las cosas que así se manejan en nuestro país y esto no debe sorprender ni demeritar a nadie. Lo importante y valioso es que su obra se edite y se difunda, y ya su talento y el tiempo los ubicarán donde merecen. Ojalá y el Mtro. Cortés Ancona siga demostrando su congruencia y visión brindando este impulso a la literatura juvenil.
Las obras presentadas ese día fueron: Hojas Recicladas, de José F. Castillo. El Juego de Moda, edición independiente de Juan Chávez Trava. El Eter de las Esferas, una obra poética escrita a cinco voces por Manuel Tejada, Karla Marrufo, Tomás Ramos, Agustín Abreu y Aracelly Guerrero. (Todas se pueden adquirir en Dante o en la U. Modelo) Además pudimos conocer la visión sobre las infinitas y peligrosas posibilidades de los espacios virtuales, claramente explicadas por Nadia Escalante.
Aún no sabemos si estos chavos continuarán en este duro oficio de crear y recrear imágenes y situaciones a través del lenguaje, pero justo es reconocerles el atreverse a ser ellos, por ese don de contar o inventar historias, por esa resistencia a quedar atrapados en la compleja red (y no sólo me refiero a la virtual) y por ser creyentes del inmenso poder de la palabra…¡¡adelante!!

Más letras
Otra bofetada a mi alejamiento del cada vez más creciente mundo literario del patio fue conocer inesperadamente a Alex Pulido. Un tipo que lleva ya seis libros, y se encuentra en la 4ª edición del que hizo el favor de obsequiarme titulado: La Mejor Defensa. Una serie de seis relatos urbanos, totalmente vivenciales, crudos, honestos, cargados de ese humor ácido y una manera de describir a través de un manejo universal del lenguaje que no dejó de emocionarme y que es acertadamente descrito en su contraportada por el maestrazo Eusebio Ruvalcaba. Felicidades Alex y te aseguro que ya tienes un fan más...

Mesa de diálogo
A mi parecer esta fue una de las actividades más interesantes del día. La temática que se abordó Contracultura y Cultura juvenil resultó la más congruente con el espíritu del evento. Moderados por el Mtro. Jorge Cortés Ancona, participaron la destacada Mtra. e investigadora. Roxana Quiroz, el reconocido periodista cultural Ricardo Tatto y un emergente llamado Jerónimo Freymann (debido a la inexplicable ausencia del investigador Edgar Rodríguez) que fue el que puso “el dedo en la llaga” al cuestionar la actuación de los académicos y el estado en las actividades culturales independientes, armándose una sabrosa y enriquecedora polémica, llegando a la conclusión de que lo que ha impedido un sano desarrollo cultural es el burocratismo, la corrupción y la “guerra interna” entre los mismos artistas.

Danza urbana
Como casi siempre los llamados B-Boys sureños cumplieron con creces su demostración de habilidad, condición, técnica y feeling en una de las principales disciplinas de la cultura urbana del Hip-Hop. Promovida y difundida a nivel local por Eduardo Vargas y Carlos García, quienes en una lucha constante han logrado hacer oír fuerte su voz, gracias a su convicción y constancia. La actuación de estos auténticos bailarines callejeros fue muy aplaudida y reconocida por todos y desde aquí les agradecemos a Karma Crew, Floor Stars y Game Over haber participado en este evento.

Clown y acrobacias
Después del break dance, hizo su aparición el gran artista Izmir Gallardo. Muchos lo esperaban y cumplió con las expectativas creadas. Demostrando ser un artista urbano auténtico y tan real que nunca se incomodó ante un público mayoritariamente joven y antisolemne, pues supo mantener el interés y la diversión a través de sus rutinas y habilidades. Un fuerte aplauso a Izmir y ojalá sigamos contando con su arte para futuros eventos.
Lamentablemente, por estar coordinando la función de cine, no pude presenciar el acto del dúo de acróbatas El Ombligo del Conejo, por lo que no me atrevo a describirlo, pero a juzgar por las exclamaciones y vivas del público debió ser algo muy bueno, por lo que agradecemos su valiosa aportación al Encuentro.

Cine
Créanme que me sorprendió que a eso del mediodía estuviera ingresando gente a la sala donde se proyectaron la película –ya de culto- Heavy Metal, realizada en 1981 por algunos de los mejores dibujantes del mundo, basada en las ilustraciones e historias de un reconocido comic norteamericano. Y acto seguido se presentó un valioso documental: Headbanger’s Journey, hecho por Sam Dunn un antropólogo canadiense que se propuso responder la pregunta del porqué la música heavy metal es seguida por millones y odiada por otros millones, y fue estimulante ver cómo nadie se movió de su asiento durante la proyección.

Música, pintura, fotografía y tianguis
Dejé esto para lo último, pues como músico puedo opinar que todas las bandas cumplieron con creces y quedamos satisfechos ante un sonido controlado de manera bastante decente por el técnico oficial Raymundo, auxiliado por Gabriel Moreno y Mauricio Zoreda. Encima de un escenario digno e iluminado por Luigi’s, los grupos Esoteria, Rikita Banana, In Vitro, Versus, Darshan y Fuente del Poder, desparramaron energía, habilidad y entrega ante las decenas de espectadores que permanecieron de las 5 a las 9.30 pm con buen ánimo… Igualmente un reconocimiento a los tiangueros Arturo de Bizarro, al Necros, a Cimé, a David, etc, que exhibieron un gran material.
De los 8 artistas visuales que participaron se podrían decir muchas cosas más de las que se han dicho a lo largo de su trayectoria. Pero lo valioso fue que estos verdaderos “monstruos” de la plástica local hayan apadrinado a dos debutantes. Lo valioso es que su arte y creatividad pudieran llegar a jóvenes que, de otra manera, quizá nunca los podrían ver. Y como claramente les señalé que si fueron invitados a esta primera edición fue por su talento y por una trayectoria llena de lucha, de irreverencia e independencia. Son artistas que han logrado trascender gracias a su trabajo, disciplina y estudio, por lo que pueden ejemplificar hasta dónde se puede llegar con base a esa constancia y convicción a toda prueba. Un verdadero agradecimiento a los pintores David Sierra, Jorge Méndez Arceo, Uggo, León Enríquez y en especial a Alberto Muñoz que se atrevió a dar la cara por todos y demostró una impensable serenidad a la hora que tuvo que blandir el micrófono... al Maestro de la lente Eduardo Arco y uno de sus mas aventajados alumnos Carlos Navarrete y un agradecimiento súper especial a Jerónimo Freymann un personaje que la hizo de talachero, expositor, presentador, y se la rifó en todo momento con nosotros y que con su buen ánimo y amplia visión contribuyó notablemente para la culminación de este evento…
¡¡¡Nos vemos en el próximo!!!

lunes, marzo 03, 2008

Ebrio de vida

Yo

José Alfredo Jiménez.

Ando borracho, ando tomado
porque el destino cambió mi suerte
ya tu cariño nada me importa
mi corazón te olvidó pa´siempre
fuiste en mi vida un sentimiento
que destrozó toditita mi alma
quise matarme por tu cariño
pero volvi a recobrar la calma

Yo, yo que tanto lloré por tus besos
yo, yo que siempre te ame sin medida
hoy, solo puedo brindarte desprecios
yo, yo que tanto te quise en la vida

una gitana leyó en mi mano
que con el tiempo me adorarías
esa gitana ha adivinado
pero tu vida ya no es la mía
hoy mi destino lleva otro rumbo
mi corazón se quedó muy lejos
si ahora me quieres
si ahora me extrañas
yo te abandono pa´ estar parejos

Yo, yo que tanto lloré por tus besos
yo, yo que siempre te ame sin medida
hoy, solo puedo brindarte desprecios
yo, yo que tanto te quise en la vida

Yesterday

lunes, febrero 25, 2008

Reinaldo Arenas - El Palacio de las Blanquísimas Mofetas (fragmento)

Fortunato y la luna

Pero había, realmente, una luna tan inmensa. Una luna extraña y distante, brillando en el cielo, precisamente en ese momento en que él salía a la calle con la maleta y los diecisiete pesos en el bolsillo. Una luna fría y sin tiempo, corriendo por un pasaje de cartón piedra, inhóspito e inapresable. Había, también, el ruido clarísimo del órgano, en El Repello de Eufrasia, que giraba sin fin, sin tiempo, también terrible e invariable, acosando… ¿Qué hacer? La Luna, alta y cruel, observaba implacable, con su mueca habitual; el órgano, fijo y agresivo, rotundo chillaba en la medianoche… Si piensas ya no hay salvación, si te detienes y piensas, si por un instante vacilas, pereces. Oye el órgano, oye ese estruendo minucioso, oye y escapa. Corre… Pero la luna también es agresiva y fría. La luna es la versión del nuevo espanto que te aguarda, si huyes. Su resplandor brillante e inevitable te habrá de desnudar, te habrá de perseguir; habrá de proyectar tu silueta en los incesantes parajes de la soledad, de la miseria, de las nuevas ofensas. ¿Qué hacer? La luna llena, suntuosa y horrible, sin tiempo, lo ilumina, lo proyecta ya sobre una explanada inmóvil. Su milenario rostro de puta abofeteada decía: qué puedes hacer tú solo bajo resplandor. Entonces, él dejó de caminar –aún no había cruzado la esquina-, puso la maleta en el suelo y miró a lo alto. Al rostro invariable de la Gran Puta que, por encima de la chillona algarabía del órgano, al son del cual giraban los otros, seguía fluyendo, familiar, altiva y fría, por un escenario desolador.

sábado, febrero 23, 2008

No volveré


Cuando lejos te encuentres de mí
cuando quieres que esté yo contigo
no hallarás un recuerdo de mí
ni tendrás más amores conmigo.

Yo te juro que no volveré
aunque me haga pedazos la vida;
si una vez con locura te amé
ya de mi alma estarás despedida.

No volveré,
te lo juro por Dios que me mira
te lo digo llorando de rabia,
no volveré.

No pararé
hasta ver que mi llanto ha formado
un arroyo de olvido anegado
donde yo tu recuerdo ahogaré.

Fuimos nubes que el viento apartó
fuimos piedras que siempre chocamos
gotas de agua que el sol resecó
borracheras que no terminamos.

En el tren de la ausencia me voy
mi boleto no tiene regreso
lo que tengas de mí te lo doy
pero yo te devuelvo tus besos.


domingo, enero 20, 2008

José Carlos Becerra


Las reglas del juego

Cada uno debe entrar en su propio degüello, cada uno retocando su respiración,
cultivando sus excepciones a la regla, sus moluscos solares,
haciendo sus abstinencias más inclementes y más diáfanas
porque la luz debe romperse allí, la eternidad debe dejar caer un guijarro en ese gemido.

Recuerden la niñez de vuestra madre, la niñez de vuestra muerte;
solitarios del mundo y de todos los deseos,
inoculados por el lagarto y el pájaro que se enfrentan en todas las intenciones de la sangre.
Ustedes han sentido la máscara y la falsificación de la máscara: el rostro
en los invernaderos de las pequeñas, inútiles ceremonias que todavía nos conmueven.

Bajo la luz de una luna parecida a la desnudez de las antiguas palabras,
escuchen este ritmo, esta vacilación de las aguas,
la noche está moviendo sus ruedas oscuras, estas palabras llevan ese significado,
y yo me dejo arrastrar por aquello que quiero decir: aquello que ignoro,
y he aquí que la frase delibera su propio silencio.

Oh noche casual de estas palabras,
oh azar donde la frase regresa a su silencio y el silencio retorna a la primera frase,
en el lenguaje aparecen de nuevo los primeros caracoles, las primeras estrellas de mar,
y las bestias de la niebla ponen su vaho en los nuevos espejos.

Aquel que diga la primera palabra dejará caer el primer vaso,
aquel que golpee su asombro con violencia verá aparecer el fuego en sus cabellos,
aquel que ría en voz alta será el primero en guardar silencio,
aquel que despierte antes de tiempo sorprenderá a su esqueleto haciéndole señas
extrañas a los árboles;
y el mar, como un síntoma interrumpido, vuelve de nuevo a oírse a los lejos
y en su respiración otra vez escuchamos el ruido de esa puerta
que bate azotada por el viento del infinito.

Nace la luna sobre el mar como una antigua mirada del hombre.

En el puerto se van encendiendo las primeras luces.

martes, enero 08, 2008

Pablo Neruda

18
Aquí te amo.
En los oscuros pinos se desenreda el viento.
Fosforece la luna sobre las aguas errantes.
Andan días iguales persiguiéndose.
Se desciñe la niebla en danzantes figuras.
Una gaviota de plata se descuelga del ocaso.
A veces una vela. Altas, altas estrellas.
O la cruz negra de un barco.
Solo.
A veces amanezco, y hasta mi alma está húmeda.
Suena, resuena el mar lejano.
Este es un puerto.
Aquí te amo.
Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte.
Te estoy amando aún entre estas frías cosas.
A veces van mis besos en esos barcos graves,
que corren por el mar hacia donde no llegan.
Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.
Son más tristes los muelles cuando atraca la tarde.
Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta.
Amo lo que no tengo. Estás tú tan distante.
Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos.
Pero la noche llega y comienza a cantarme.
La luna hace girar su rodaje de sueño.
Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.
Y como yo te amo, los pinos en el viento,
quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.

miércoles, enero 02, 2008

Gioconda Belli

En la Doliente Soledad del Domingo

Aquí estoy,
desnuda,
sobre las sabanas solitarias
de esta cama donde te deseo.

Veo mi cuerpo,
liso y rosado en el espejo,
mi cuerpo
que fue ávido territorio de tus besos,
este cuerpo lleno de recuerdos
de tu desbordada pasión
sobre el que peleaste sudorosas batallas
en largas noches de quejidos y risas
y ruidos de mis cuevas interiores.

Veo mis pechos
que acomodabas sonriendo
en la palma de tu mano,
que apretabas como pájaros pequeños
en tus jaulas de cinco barrotes,
mientras una flor se me encendía
y paraba su dura corola
contra tu carne dulce.

Veo mis piernas,
largas y lentas conocedoras de tus caricias,
que giraban rápidas y nerviosas sobre sus goznes
para abrirte el sendero de la perdición
hacia mi mismo centro
y la suave vegetación del monte
donde urdiste sordos combates
coronados de gozo,
anunciados por descargas de fusilerías
y truenos primitivos.

Me veo y no me estoy viendo,
es un espejo de vos el que se extiende doliente
sobre esta soledad de domingo,
un espejo rosado,
un molde hueco buscando su otro hemisferio.

Llueve copiosamente
sobre mi cara
y solo pienso en tu lejano amor
mientras cobijo
con todas mis fuerzas,
la esperanza.




viernes, diciembre 28, 2007

De la brevedad engañosa de la vida, Luis de Góngora

Menos solicitó veloz saeta
destinada señal, que mordió aguda;
agonal carro por la arena muda
no coronó con más silencio meta,

que presurosa corre, que secreta
a su fin nuestra edad. A quien lo duda,
fiera que sea de razón desnuda,
cada sol repetido es un cometa.

¿Confiésalo Cartago y tú lo ignoras?
Peligro corres, Licio, si porfías
en seguir sombras y abrazar engaños.

Mal te perdonarán a tí las horas;
las horas, que limando están los días,
los días, que royendo están los años.

miércoles, diciembre 05, 2007

Federico Garcia Lorca


Balada Amarilla


En lo alto de aquel monte
hay un arbolito verde.

Pastor que vas
Pastor que vienes

Olivares soñolientos
bajan al llano caliente.

Pastor que vas
Pastor que vienes

Ni ovejas blancas ni perro
ni cayado ni amor tienes.

Pastor que va

Como una sombra de oro,
en el trigal te disuelves,

pastor que vienes.

miércoles, octubre 24, 2007

Poema de Francesca Gargallo

TU

Primero llegaron el dolor
y tu sonrisa: el atrio de cristal
donde oficiabas sin saberlo
un rito de leche y de luz.
El dolor yo lo creía
más que un estado
el nivel de cualquier estado
un modo de acceder a la afinidad
un acuerdo para abordar la caída del tiempo
y nuestra difícil confusión.
La alegría pudo bordar juegos de pirotecnia
entre los manjares delicados
que gustábamos.
Pero. ¿cómo abandonar el dolor
si para llegar a ti
era preciso excavar
y seguir la más ligera huella
hasta mí?
Descendí
para pedirte que bajaras conmigo.
No sé si comprendiste
tan necesitado de luz como te siento
que te pedía
penetrar la oscuridad
y recuperar la luz
sin ser como la nada que crece
en una llamarada de risas y espuma.
Y vino el ansia de entenderte.
Tu historia caminaba por las calles.
La memoria con toda su fuerza
era incapaz de extenderse hasta el presente
y yo enfrentaba al amigo
que buscó mirarme partir.
Yo como tú al otro costado del Atlántico
me perdí tal vez
donde el mar pierde importancia.

lunes, octubre 22, 2007

Nostalgia por Mérida

Extraño todo, si pudiera, volvería. ¿Pero, extrañar todo, no equivale a estar ahí todo el tiempo, con la ventaja de que nada cambia? El recuerdo está fuera el tiempo.

Juan García Ponce.

lunes, agosto 06, 2007

Roberto Fernández Retamar

FELICES LOS NORMALES

Felices los normales, esos seres extraños,
Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,
Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,
Los que no han sido calcinados por un amor devorante,
Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más,
Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,
Los satisfechos, los gordos, los lindos,
Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,
Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura,
Los flautistas acompañados por ratones,
Los vendedores y sus compradores,
Los caballeros ligeramente sobrehumanos,
Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de relámpagos,
Los delicados, los sensatos, los finos,
Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.
Felices las aves, el estiércol, las piedras.

Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños,
Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan
Y nos construyen, los más locos que sus madres, los más borrachos
Que sus padres y más delincuentes que sus hijos
Y más devorados por amores calcinantes.
Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.

jueves, julio 26, 2007

Rubén Bonifaz Nuño

J

Ningún otro cuerpo como el tuyo
Vino a salir sobre la tierra,
Porque él eres tú. Domingo diario,
Simposio y lecho y mesa puesta
Para los sentidos no platónicos.

Sin verte ni oírte, voy formándole
El molde de un instante tuyo;
El estuche justo, tu morada.
Espacio puro, impenetrable,
Donde guardarlo aprisionado.

Siguiendo los innumerables
Peldaños infinitesimales
De tu olor, bajando y ascendiendo,
Las superficies reconozco,
Maravilladas, de tu cuerpo.

Hueles a escollo soleado,
A huertas en la sombra, a tienda
De perfumes; a desierto hueles,
A tierra grávida, a llovizna,
A carne de nardo macerada,
A impulsos de ansias animales.

Y cada aroma halla respuesta
En un sabor que lo sostiene,
Y el regusto de la sal, el agrio
Del fruto en agraz; dulcísimo,
El del fruto maduro y pleno,
El amargor donde floreces,
Mezclándose, ardiendo, disolviéndome;
Hacen de ti un sabor; el único
Sabor, el que te vuelve en suya.

Y con él completo la armadura
Del perfecto espacio: tu recinto
Inequívoco, el sitio de ti misma.

miércoles, julio 11, 2007

Última luna, Reinaldo Arenas

Por qué esta sensación de ir a buscarte
hacia por donde mucho que vuele
no he de hallarte.
Qué terror sin tiempo ahora me impele
a por sobre tanto terror siempre evocarte.
No ha de encontrar sosiego nuestra pena
(qué hallarlo sería comenzar otra condena)
y por lo mismo jamás cesaré de contemplarte.
Luna, una vez mas aquí estoy detenido
en la encrucijada de múltiples espantos.
El pasado es todo lo perdido
y si del presente me levanto
es para ver que estoy herido
(y de muerte)
porque ya el futuro lo he vivido.
Ésa, indiscutiblemente, ésa es la suerte
que por venir del infierno arrostro.
Extraña amante,
sólo me queda contemplar tu rostro
(que es el mío)
porque tú y yo somos un río
que recorre un páramo incesante,
circular e infinito:

un solo grito.



lunes, julio 02, 2007

Infinita Noche

"Para la tarea del artista la ceguera no es del todo una desdicha: puede ser un instrumento."

"Quien es poeta lo es siempre, y se ve asaltado por la poesía continuamente."

"Un escritor, o todo hombre, debe pensar que cuanto le ocurre es un instrumento; todas las cosas le han sido dadas para un fin y esto tiene que ser mas fuerte en el caso de un artista. Todo lo que pasa, incluso las humillaciones, bochornos, las desventuras, todo eso le ha sido dado como arcilla, como material para su arte; tiene que aprovecharlo."

"Por eso yo hablé en un poema del antiguo alimento de los héroes: la humillación, la desdicha, la discordia. Esas cosas nos fueron dadas para que los transmutemos, para que hagamos de la miserable circunstancia de nuestra vida, cosas eternas o que aspiren a serlo."
Jorge Luis Borges.

viernes, mayo 12, 2006

Mis últimos días con Pedro Infante

Nunca se deja de extrañar a quien se ama. Y después de tanto silencio, viene a llenarse todo con el ruido de la gente a mi alrededor. Vuelvo a pensar en Pedro. Vuelvo a leer de él. Vuelvo a leer lo que escribí de él. Termino por desconocerme, como sucede cuando despierto después de varios días de estar confundido. Pienso que llega el final de lo que siempre pospongo. Me pospongo a mí ante todas las responsabilidades. Mi tesis llegó a su final. Si tengo remedio. Despierto me voy con mis dictámenes. Repaso, y en el café me sorprende la voz de Pedro en una canción ranchera. Como cuando canta en el Gavilán Pollero, cuando siente que le han arrancado las garras. Grita. Yo grito. Nadie lo ve. Abro la tesis nuevamente y le digo, has vuelto a aparecer. Mis ojos se proyectan hacia la calle porque me llama la atención un cliente norteamericano de facciones latinas que pide más café, bastante arrogante. Despierto con los dictámenes que acabo de leer, recuerdo las noticias. Pedro sigue cantando desgarradoramente alrededor de las calurosas esquinas de la Flor de Santiago. Pido más café para despertar la voz que adormilada reposa en mi garganta. Pedro continúa. Yo tengo que ir al baño. Orino. Me lavo la cara. Regreso. Cuando regreso descubro que ese hombre sigue comiendo. Miro mis manos y no puedo sacar ningún libro más. Solo me quedo con la tesis, así como si solamente quisiera quedarme con Pedro. Como buscando ese espacio en el que pudiera sentir que le estoy haciendo justicia, homenaje. Pero cualquier cosa que yo haga termina por parecer algo muy menor comparado con lo que cualquier fan pudiera hacerle sentir. Mientras caía, el veía el suelo de Yucatán acercarse seguramente muy caliente hacia sus ojos. Fue en el mes de abril. Estamos en el mes de mayo. Seguramente sus ojos fueron mas intensos que nunca mientras se incendiaba. Más que cuando miraba a las personas cuando las personas lo miraban en el cine. Con mas fuego que cuando miraba a la mujer que amaba. Pero con el fuego más intenso cuando se daba cuenta que se le consumía la vida que tanto quería, aquí, en las piedras calientes de Yucatán. Cincuenta años más tarde, me encuentro aquí, repasando mis escritos, y escribiendo nuevamente, y pensando como escribir otra vez quien fue. No quiero dejar de escribir de el aunque nunca diga nada. Aunque nunca escriba algo como si fuera un fan, y mas bien como si el fuera mi pretexto para escribir o escuchar sus canciones. Me gusta mucho escuchar sus canciones, y me gusta mucho escucharlo desgarrarse. Aunque nunca tomara alcohol, sabía desgarrarse muy bien. Y sabía muy bien que la gente quisiera desgarrarse como el mismo lo hacía. Así, de pronto, así muy aguardientemente. Aunque el no tomara una gota de alcohol. Eso no quiere decir que las personas que lo escuchan y lo escucharon no quieran hacerlo. Cuando lo escucho en la Flor de Santiago y repaso mi tesis, sus libros, su novela; imagino como fue desgarrándose en ese avión que a nadie le gusta recordar. Cayendo por el cielo yucateco, sorprendiendo a cualquier familia en el rumbo donde cayó. Por eso su mirada fija, en la estatua hecha de llaves que se encuentra cerca del sitio donde fue el final de su vuelo, esta muy grabada en mi mirada, esa mirada suya hecha de llaves derretidas y de fuegos negros. Encontrando los míos en los suyos, como cuando el avión caía, perdidos, perdido, perdiéndose en el fuego, como yo, como cuando camino nuevamente hacia el centro, pensando quizá, cuando será como el suyo, mi encuentro.

martes, abril 04, 2006

Sonidos Interiores

Aproximadamente hace diez años, en todo México había un movimiento de rock de muchas bandas en donde todas luchaban por tener un sonido propio. En la lucha para sonar a otras formas tanto crudas, había cuando menos un corpus de bandas y grupos de rock tanto a nivel local como nacional. Las bandas y los músicos luchaban por una independencia en la cuál su meta era conseguir desde mejores instrumentos, hasta mejores espacios en los cuales presentar su propuesta. Había parques, teatros, en donde fuera de un lenguaje influenciado por los medios o canales de televisión como Mtv, los grupos de rock en español estaban en pleno período de búsqueda y de encuentro en un mismo plano que puede llamarse creativo. Con la llegada de la música electrónica a finales de los noventas, la aparición y presencia de raves en todas las ciudades hizo que los movimientos contraculturales que venían desde la periferia hasta una ciudad capital donde empezaban a promocionarse desaparecieran. Se pasaron los espacios musicales que se habían logrado en las ciudades a las afueras de las mismas ciudades en casas o quintas, en donde la presencia de los espectadores de los escenarios roqueros de la ciudad escaseaban, y estos se quedaban marginados para poder asistir a estos eventos, puesto que una visión de elite para ese momento, ya se había apropiado de lo “propositivo” musicalmente hablando, presentándolo de otra manera, una manera digerible a las autoridades que en un inicio se habían escandalizado por la presencia de “drogas” duras y suaves en ese tipo de eventos, en donde un grupo social reducido presentaba una idea “artística” musical de su experiencia de mundo, donde se representaban los intereses de una clase económica que terminó por estrangular la espontaneidad y frescura de un movimiento que iba de afuera para dentro, ahorcando los oficialismos e incomodándolos mucho, para llevar el movimiento hacia “muy lejos afuera”, pero en una afuera restringido por una visión burguesa de elite, carente de capacidad para entender que no cualquiera puede elegir ser músico, y que esto también representa un oficio al cuál hay que entregarse y no pasar como “las mejores grandes posibilidades musicales” de la ciudad, para cierto grupo de gente ignorante de la variedad musical en el entorno pues su visión y capacidad expresiva, al estar mediatizada, al estar en “lo que vende”, todavía es muy reducida.

lunes, diciembre 12, 2005

Jazz en el calor

En los ruidos te encuentro y puede haber una cadencia, que une acelerones, que diversos nos envuelven por la improvisación de las calles.
La ciudad es un conjunto de manifestaciones rítmicas al mediodía. Calle setentas funky y ambiente que me sacude ya el corazón.
Hay una banqueta que es un patrón que se sigue y que sigo, camino en cuadraturas y ladrillos cubiertos de sol y blues. El oleaje que levanta el sudor es anglosajón con lentes. El café se eleva hasta los ventiladores que aclimatan esta furia y esta tristeza. Acumulo los sentimientos como las figuras de un contrabajista, y muevo, muevo mis respiraciones y esta taza sacude mi sonrisa para continuar con la fusión.
La banqueta se revierte y cambia el patrón del horario, las manecillas se hacen líquidas, sacudo las ramas de los árboles para que caiga un anciano indigente. Las soledades se encuentran afuera de la iglesia y cenan las plegarias en los alrededores del mercado. El anciano bebe un poco de jazz en una botella de plástico. Busco mi esqueleto en una moneda para hacer una llamada. Tomo una plumilla y se la echo al teléfono, al otro lado no respondes, y yo te digo: sacude ya tu corazón.
La cartera da vueltas alrededor de mi pluma. En el aluminio de los pesares urbanas tres chicas se pasean en sus uniformes. Los ladrillos de las ferias se inflan como las casas de mis amigos. Un poco de jazz para el comercio de estas almas.
Se rebelan las melenas de los presentes, en el festín de los callejones un sax sacude sus neuronas: un poco de jazz para quien levanta un dedo al extinguidor.

lunes, diciembre 05, 2005

Juan Bañuelos

ECLIPSE

Tendría que quedarme sordo todo el día
Para acallar mi corazón.
Qué camisa de hastío te adelgaza.
Qué trapo más mojado la mañana.
Que vaya conmigo el día buscando ciegos
O tartamudos de dicha. Eso es todo.
De dos en dos salen mis ojos y tocan la esperanza,
Con las manos repasan la espalda a la ternura.
¿Quién guarda lo que busco?
Yo emprendo las tareas del que tiene
Maduros labios para el grito.
Para quien llora al pie de la cama de su hijo,
Para el amante que amanece
Con hembra innumerable
En esta silla pongo mi cuerpo sin huesos,
En este vaso dejo mi sangre.
Voy a dormir, a descansar sólo un instante.
He de volver para cantar de nuevo.

miércoles, octubre 05, 2005

Loving Pedro Infante



Mis gustos son sencillos y mis necesidades muy comunes pero se vuelven extraordinarias en lo oscuro. Qué sé yo de añoranzas ancestrales…

- Denise Chavez en Por el amor de Pedro Infante.